miércoles, 13 de abril de 2011

Nepotismo hasta las "zejas".

De los máximos representantes de la Iglesia católica, apostólica y romana no puede esperarse nada bueno. La sangrienta historia que han protagonizado a los largo de veinte siglos, no fue suficiente para los millones de incautos que, presos del pavor ante el finiquito y muerte del ser humano, se aferran como lapas a una superchería tan infantil como carente de base racional.

El éxito multitudinario de esta mafia que se adorna con títulos, ropajes, objetos de oro y plata, pedofilia, asesinatos, corrupción generalizada y apoyo a las dictaduras más criminales, descansa sin duda en las castas internas, en las familias de una Camorra santificada por personas a las que ejercitar la racionalidad y la reflexión produce incomodidad manifiesta.

El secreto es el nepotismo, una forma de favoritismo descarado que progresó en la pirámide heredera de las enseñanzas de Jesucristo,  para afianzar un poder económico y espiritual que va perdiendo apoyo a medida que van revelándose las miserias bajo las que se ha desarrollado.

Un ejemplo que han seguido las familias que controlan los partidos mayoritarios en esta España de tortura y pandereta, cuyos escándalos internos y externos no parecen lesionar, ni aumentar, disminuir o curar, la buena o mala fama de que gozan entre sus fieles.

Un burka tan voluntario como espeso impide a los fans del PPSOE ver más allá  de sus narices, donde la muerte de las ideologías  produce un malestar tan similar al de la derrota de su equipo de fútbol favorito en una competición internacional, donde el españolismo cateto se espolea desde las transmisiones en radio y televisión, con la misma estrategia de épocas anteriores.

Felipe González, maestro en el arte del nepotismo más descarado, comenzó a impartir sus lecciones magistrales desde que en Suresnes contó con el apoyo de la CIA y de su padrino Willy Brandt, que de haber sabido el proceder de su pupilo al ocupar el cargo de presidente de un gobierno, tal vez le hubiera llamado de todo menos bonito.

Felipe sembró y dejó una escuela, que impregnó a todos los andaluces cercanos a su persona, en mayor o menor grado, porque la cuestión de la transición se basaba, según el sevillano y su compadre Guerra, en olvidarse de Franco, sus crímenes, centrándose en “A vivir, que son dos días” y acabar con ETA de la forma que fuese, sin descartar un nada sutil terrorismo de estado,  que las cloacas donde se guardaban los fondos reservados financiasen a sus mercenarios preferidos. Personajes salidos de la policía política y de otros cuerpos armados hasta los dientes, dado que las mesnadas de la extrema derecha no eran controladas por Interior; más bien lo contrario.

Ese enriquecimiento rápido y seguro, que algunos amigos de este personaje mafioso hasta las Zejas pagaron con unos meses en prisión, se extendió como la peste en una Andalucía alegre y bullanguera, pasional y explotada, masacrada durante y tras el franquismo.

De la cochiquera de Felipe se alzaron los primeros expertos en descaro y nepotismo, ese que hoy salpica a un mediocre tan elevado como Manuel Chaves, cuya familia se ha enriquecido y nadie sabe cómo ha sido, aunque las pruebas comienzan a ver la luz, en unos tiempos en los que los hermanos siameses del socialismo de González, los franquistas del PP, claman por el procesamiento del viceprimer ministro de Zapatero (qué menos), mientras un aprendiz de brujo llamado Griñán alucina en colores con el asunto de los ERE falseados, con los que muchos amigos, innumerables “nepoti”, podrían vivir tranquilos el resto de su vida, sin tener que dar un palo al agua.

Lo curioso es que al personal le va la marcha. Hay una mayoría que sonríe ante el descaro, pensando tal vez que esa breva podría haberle caído a él. Como en la Mafia Católica,  Apostólica y Norteamericana, los fieles miran al cielo pensando que a los malos “ya les castigará Dios”, aunque en el fondo duden de tal posibilidad.

Esta democracia tan aferrada al nepotismo, al descaro, la mentira y la corrupción generalizada, no  le importan al poder judicial, al Supremo, y menos al Constitucional, excepto a los sufridos funcionarios que ven cómo los legajos  llenan los armarios y estantes con sumarios y diligencias, denuncias y pruebas, retrasando la aplicación de la justicia hasta límites en que ya no parece tal.

Manuel Chaves es uno más de la lista, de ese interminable rollo de papel en el que esperan muchos nombres, de hombres y mujeres, que desde el socialismo más barato, o el franquismo más auténtico, se enriquecerán cuando su “cuñado, primo, sobrino o amigote” ocupen un cargo público, que se ocupará de untar  a la empresa privada, donde suelen terminar los más allegados a un político de esta democracia gonzalera, y los mismos ministros.

Como los papas, desde el siglo XVI, esta clase de personas en quienes confía la sociedad, reparten dinero, despachos y prebendas, aplicando ese nepotismo insertado en la médula en la sociedad actual, demostrando que la iglesia no se equivocaba. Aprovechar las debilidades humanas es el secreto del éxito. Y si demás cae el culo de un niño, mejor que mejor.

Un Papa, Cardenal, Arzobispo, Obispo o simple cura, tras se denunciado por pedofilia, cristianamente pedirá perdon. Y santas pascuas.

Un presidente, un ministro, un director general, tras ser denunciado por nepotismo, primero lo negará, más tarde echará las culpas a otro, y cuando ya no tenga más remedio que admitir su miseria, estará cobrando una jubilación millonaria.

Lo más patético es que el personal siguen encantado. El partido que se juega es a ver cual de los dos comete más delitos, cual de los dos es más canalla. Lo de ser honesto ya no está de moda.

Y de momento hay un empate que se refleja en la cara de pasmo y descaro de Rosa Aguilar, la última en llegar al pesebre desde Izquierda Unida, cuando camina tras Griñán, pensando en que su pensión como ministra le asegura una existencia muy cómoda.

Nepotismo hasta las Zejas. Una película interminable.

http://tenacarlos.wordpress.com/2011/04/13/nepotismo-hasta-las-zejas/#comments

No hay comentarios:

Publicar un comentario

¿NO TIENES NADA QUE DECIR?
No se publicarán mensajes ofensivos, a lo sumo, si el mensaje el publicado se eliminarán los insultos. En ese caso pondré un comentario explicativo. Si tardo mucho en ello es porque no he entrado en el blog en mucho tiempo.

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...